Tiwel Research: KITH, la marca que puede destronar a Supreme

Que el mundo de la moda streetwear se acerque cada vez más y más al mundo del lujo, es algo que no sorprende a nadie. Las marcas enfocadas en este sector están destinadas a tener una buena aceptación con la audiencia no sólo juvenil sino cada vez de más edad. Marcas como Supreme y Kith no lo tuvieron nada fácil en sus inicios ya que las marcas de lujo “clásicas” copaban todo el mercado. Ahora bien, con la irrupción de un nuevo tipo de rico: el millenial, vieron su oportunidad de dar el salto definitivo. Hoy hablaremos de Kith, la marca de Ronnie Fieg, y de cómo puede  destronar a la reina del streetwear: Supreme.

Los 80 en Nueva York no solo dieron series y películas que impactaron en toda nuestra cultura popular, sino que también fue el germen de lo que vestimos a día de hoy. En 1982 nace en el barrio de Queens Ronnie Fieg, y fue criado entre la multiculturalidad de la gente, tanto de sudamérica, como de Italia y Europa del Este. Este hecho hizo que Ronnie se empaparse de la manera de vestir de los jóvenes, de novedades traídas de fuera y empezó a tomar nota desde muy temprana edad. La primera oportunidad le vino cuando a los 13 años empezó a trabajar como mozo de almacén y asistente de ventas en la cadena de calzado de su primo, David Zake, donde ya empezó a ver las oportunidades que podía ofrecer el mundillo con un mínimo de visión comercial. Con el tiempo, el pequeño joven de Queens se hizo mayor, y decidió dar el salto a la gran manzana: Manhattan. 

Muy pocos son los elegidos que triunfan en la gran manzana, ya que si logras el éxito ahí, lo lograrás en el resto del mundo. 

Ronnie trabajó muy duramente en la tienda de su primo, tanto, que llegó a convertirse en manager general. Los contactos que hizo durante todos esos años y la experiencia personal que había vivido en su juventud con la gente del barrio y el instituto, que sabía combinar lo mejor de la ropa deportiva y la ropa técnica de trabajo, hizo que se animarse a diseñar su colección limitada durante el poco tiempo libre que disponía: la noche. 

 

Y llegó el gran día. Al igual que la marca referente en la época, Supreme, en 2011 abrió su primera tienda Kith Manhattan con un estilo más rompedor incluso que la marca que pretende destronar. Además, no sólo abrió la tienda, sino que la experiencia y los contactos que llegó a tener a lo largo de los años, hizo que inaugurase la tienda con una serie de productos limitados con marcas exclusivas de la talla de Coca-Cola, Nike, Adidas, Converse, Asics o Timberland, habiendo unas auténticas peregrinaciones por parte de los hypebeast s de todo Manhattan para hacerse con tan suculento botín limitado en el tiempo. Y es que esto funciona así, si ves algo que te guste de una marca que colabora con otro referente, cógelo, ya que en el mundo del street-wear estas cosas vuelan.

Es conocido que su primera colección y colaboración con Asics fue un producto de calidad y diseño muy poco visto en la época. Si bien el primer día logró vender alrededor de media centena de unidades, gracias al boca a boca y a las publicaciones de medios locales, se empezó a sumar ventas a  un nivel increíble. Tanto es así que se llegaron a vender 800 pares en apenas 2 días.

Hay algo que está muy claro, el éxito tanto de Supreme como de Kith viene de una simple palabra: Colaboraciones. EL mundo de la moda y más en el mundo del street-wear es esencial aliarse con marcas de renombre, asentadas en el mercado, para darte a conocer a una audiencia mayor. Pero esto no es solo una estrategia de marketing, sino que es la oportunidad de hacer algo rompedor y único. Es por eso que lo que diferenció a Kith de su competidora Supreme, a la hora de colaborar con marcas como Nike, Adidas y Asics, es en el diseño de sus productos y sobre todo en el diseño de cómo venderlos: el packaging.

 

Y no es la única diferencia con Supreme, mientras que esta última está asentada en el mercado con tiendas en Norteamérica, Asia y Europa, Keith en cambio prefiere crecer paso a paso pero midiendo bien todos sus movimientos. Y es que sus colaboraciones no son simples alianzas con marcas de lujo, sino que el mimo por el detalle y la calidad de sus productos lo están haciendo más cotizados si caben, creándose un nuevo concepto de True hypebeast, es decir, productos realmente exclusivos. Al contrario que le pasa a Supreme, ya que cada vez son más las personas que llevan su marca, hecho que los expertos consideran peligroso, ya que corre el riesgo de convertirse en una marca mainstream.

Son los mismos expertos los que pronostican un crecimiento para este 2020 de Kith tan grande, que las marcas de lujo ya están relamiéndose.

 

 

 

 

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