Tiwel Research: la historia de Supreme

Si escuchamos la palabra streetwear, lo primero que nos viene a la cabeza automáticamente es Supreme. El éxito de la marca estadounidense es tan arrollador que se ha colocado en la cima de la moda, codeándose incluso con marcas como Louis Vuitton, Chanel o Fendi.

Pero primero, empecemos con los orígenes. Todo comenzó cuando su fundador, James Jebbia, decidió volver a los Estados Unidos en 1984, concretamente a Nueva York a buscarse la vida con 19 años. 

supreme historia

Desde pequeño había tenido un contacto directo con la gente del barrio. La cultura urbana que se vivía en Nueva York a mediados de los 80, además de la “Pop culture”, le sirvió de inspiración para uno de sus primeros diseños: una tabla de skate.

Tal era su pasión por el mundo del skate que tras vender mochilas por la calle durante un tiempo para poder sobrevivir, entró a trabajar en una de las tiendas referentes de la cultura urbana de la Gran Manzana: Parachute. Esta tienda fue una de las más famosas a mediados de los 80 por la calidad de sus productos, el minimalismo y sobre todo la exclusividad de algunos de sus productos.

Este último apartado no le pasó desapercibido a James y entendió enseguida que para triunfar en el mundo de la moda, es esencial saber diferenciarse y dar a los clientes lo que quieren: algo único que no todo el mundo tenga acceso. 

El éxito del concepto de exclusividad radica en que no se basa solamente en crear un producto caro, es decir, todas las marcas crean productos de alto coste los cuales sólo los más ricos pueden permitirse. James entendió que para que un producto sea exclusivo, no solo no tiene que tener un precio alto, sino que además de accesible a todo el mundo (y mucho más para un producto que es catalogado como street-wear) debe de haber muy pocas unidades. 

 

supreme tienda

Así es, el éxito de Supreme radica en la exclusividad y en entender el mercado. Todos somos conscientes de que a pesar de tener una calidad en todos sus productos bastante alto, no lo hace único, sino que más bien lo que hace único a Supreme son las pocas y limitadas colecciones que sacan cada x tiempo.

En 1994 James fundó Supreme, en la calle Lafayette, y al poco tiempo ya se conviritió en un referente gracias al  boca oreja de toda los círculos urbanos de Nueva York. Como dato curioso hay que mencionar que la primera tienda de Nueva York, tenía un concepto más abierto, con una mayor superficie para que la gente pudiera venir en sus skates. Como ves, lo de Jebbia era puro amor a su trabajo.

No hay que olvidar el origen de su famosísimo logo. Todo el logo, desde la letra hasta el fondo rojo está inspirado en la obra de la artista conceptual estadounidense Barbara Kruger. La obra de Kruger destaca por utilizar fotografías en blanco y negro cubiertas de un texto reivindicativo. Muchos le consideran la primera Banksy. Una obvia declaración de intenciones por parte de James desde el principio.

Y es que no hay que olvidar un dato bastante importante y relevante. Supreme no pertenece a nadie. Así es. Chapter 4 es la empresa encargada de toda la producción de cada uno de los complementos y ropa de Supreme. En numerosas ocasiones ha intentado registrar en el registro de marcas y patentes estadounidense el logo de Supreme pero sin éxito ya que todas sus solicitudes han sido rechazadas. 

El motivo por el cual no le dejan registrar la marca Supreme es simple, le falta un elemento distintivo en el registro, ya que la palabra Supreme en sí misma se utiliza para indicar la calidad del producto. 

Para ponerlo en contexto, es como intentar registrar como una marca el concepto “ las zapatillas más cómodas del mundo”. No se permite registrar en ningún registro del mundo unas características técnicas (o casi marketinianas). Las características no son susceptibles de registro. 

Aún así, la facturación de Supreme sube cada año y sus productos son los más cotizados en el mundo del Street-wear. 

Y es que si por algo es famoso Supreme en la actualidad es por sus colecciones exclusivas con marcas que hasta hace unos años eran enemigos, con problemas legales de por medio, como pueden ser Nike, Fendi o Louis Vuitton. 

 

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